Amistad en Cristo - Carlos Aracil Orts

Preguntas y Respuestas

Antropogía bíblica

¿Cuál es la naturaleza del ser humano?

 
Versión: 10-09- 2019

 

 

Capítulo 2

 

El ser humano en la antropología bíblica

 

Carlos Aracil Orts

2. El ser humano en la antropología bíblica

La Biblia no dice que el ser humano esté compuesto de cuerpo y alma –visión dualista, filosófica y no cristiana, del hombre–, sino que todo él es un “alma viviente” (Gn. 2:7; cf, 1 Co. 15:45), que se desarrolla en tres dimensiones espiritual, psíquica y corporal (1 Ts. 5:23), todo ello producto de la acción creadora y restauradora del Espíritu de Dios.

A fin de comprender mejor el sentido del texto clave de Génesis 2:7, lo transcribo más abajo en las siguientes cuatro versiones: Reina-Valera, 1960 (RV 1960), La Biblia Textual (BTX), Sagrada Biblia-Versión de la LXX al español por Guillermo Jünemann (Jünemann) y Sagrada Biblia- Nacar  Colunga-1994 (N-C):

Génesis 2:7 (RV, 1960): Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Génesis 2:7 (BTX):  Entonces YHVH Elohim modeló al hombre de la tierra roja, e insufló en sus narices aliento de vida. Y el hombre llegó a ser alma viviente.

Génesis 2:7 (Jünemann): Y plasmó Dios al hombre, polvo de la tierra. E inspiró en su faz soplo de vida, y vino a ser el hombre en alma viviente.

Génesis 2:7 (N-C): Formó Yahvé Elohim al hombre del polvo de la tierra y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre ser animado.

Notemos que, de este texto, solo podemos deducir que Dios hizo al hombre de materia (“polvo de la tierra”), a la que le dio vida con Su “aliento de vida”. Por eso, esa materia se convierte en “ser viviente” o “alma viviente”.  Es decir, el hombre es un ser viviente unitario.

Al parecer, si se analizara químicamente esa materia base se distinguirían varios elementos químicos, en distintas proporciones, como, por ejemplo, carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre, fósforo, cloro, calcio, magnesio, potasio y sodio”, etc. (1)

Lo que hizo, pues, Dios fue, con Su “aliento de vida”, crear, a partir de la materia, un cuerpo organizado, un cuerpo vivo, que equivale a la persona. Él creó al hombre de este modo, no porque no pudiera crearlo a partir de la nada, sino para enseñarnos que procedemos de la tierra, y que tenemos que volver a ella, “pues polvo eres, y al polvo volverás” (Gn. 3:19). Con el propósito de que no nos ensoberbezcamos, y nos consideremos a nosotros mismos como dioses inmortales, para que seamos humildes y reconozcamos que nuestra vida es efímera, y que le necesitamos a Él para que nos salve y nos dé vida eterna.

Por lo tanto, el hombre creado por Dios no es un compuesto de “cuerpo” y “alma”, concepto que la cristiandad adoptó por la influencia de la cultura y filosofía griegas.

Ahora viene a propósito citar unos párrafos del libro La muerte, ¿tabú del siglo XXI?, que tienen especial significancia, porque su autor, don Juan Alberto Aguirre Rodríguez, fue sacerdote diocesano y párroco, Profesor de Estado, Orientador profesional  y psicólogo, entre otras muchas cosas:

“[…] Un organismo vivo es un ser compuesto […] [de] materia (átomos, moléculas, etc.) y, por otra, de un psiquismo, que los filósofos llamaron alma.” (2)

“[…] El alma no se añade al organismo, lo constituye, lo hace ser. En este sentido no está bien expresarse diciendo que el hombre está compuesto de un alma y un cuerpo.” (3)

“Hoy, es conveniente revisar la expresión corriente entre los católicos: “en la muerte, el alma del hombre se separa del cuerpo”. ¿Por qué hay que revisar esta manera de pensar que es tan común en la fe de los cristianos? Porque esta manera de pensar y de expresarse no viene de la Biblia sino de la filosofía griega (Platón, s. V a. C.).
[…]
La Biblia no enseña que el cuerpo y el alma puedan imaginarse como dos elementos capaces de disociarse y separarse y que también se les pueda unir de nuevo.” (4)

“Un hombre concreto (Juan, María, etc.), una persona es un cuerpo organizado, un organismo vivo, un cuerpo humano. El principio de información (alma) más la materia integrada constituyen un cuerpo vivo.

Cuando un hombre histórico muere, el cuerpo deja de existir. ¡Cuidado, pues! El cuerpo no se “descompone”. Lo que se descompone es el “cadáver”, que es un conjunto de moléculas ya disociadas por la muerte. “El cuerpo humano”, el hombre, el cuerpo vivo está compuesto de alma y materia múltiple.” (5)

“Según la enseñanza bíblica, el alma no es una parte del ser humano, por el contrario, designa simplemente al hombre entero, incluido el cuerpo. Así el término alma designa la vida humana o al hombre vivo: ‘Quien quiera ganar su alma la perderá; pero quien pierda su alma por causa mía, la hallará’ (Mt 16, 25)” (6)

“Los creyentes, en la perspectiva bíblica, afirmamos que la inmortalidad no es una propiedad natural del alma, tampoco un derecho.” (7)

Comparto mucho de lo expresado en los párrafos citados arriba, especialmente el contenido de los dos últimos: “Según la enseñanza bíblica, el alma no es una parte del ser humano, por el contrario, designa simplemente al hombre entero, incluido el cuerpo […]” (6); y también el último, que afirma: “[…] la inmortalidad no es una propiedad natural del alma, tampoco un derecho. (7)

No obstante, observemos que, el mencionado autor, a pesar de su correcta comprensión de la Biblia, no ha podido escaparse totalmente a las influencias de la filosofía y cultura grecorromana, pues aún evidencia un cierto dualismo “materia-alma”, aunque bastante mitigado. Porque, por un lado, afirma: “[…] El principio de información (alma) más la materia integrada constituyen un cuerpo vivo” (5); o, también, cuando escribe: “[…] El cuerpo humano, el hombre, el cuerpo vivo está compuesto de alma y materia múltiple” (5). Estas afirmaciones están en contradicción con la siguiente cita –con la que estoy totalmente de acuerdo–  que sostenía que “Según la enseñanza bíblica el alma no es una parte del ser humano, por el contrario, designa simplemente al hombre entero, incluido el cuerpo. […]” (6).

Por otra parte, el autor se refiere a que el alma es la que informa a la materia integrada para constituir un cuerpo vivo. Esto quizá puede ser filosofía aristotélica, pero, de ninguna manera es lo que afirma la Biblia. Por el contrario, la Sagrada Escritura enseña que es el “aliento de vida” o “espíritu”  (hebr.: ruaj, gr.: pneuma) el que da vida a la materia, como se ha podido comprobar, aunque, en lo que sigue, profundizaremos más en ello. El alma (hebr; nefesh; gr.: psujé) es el hombre completo, resultado de la vida que Dios dio a la materia.

Al comparar Génesis 2:7 con el texto del Nuevo Testamento, directamente relacionado, que se encuentra en 1 Corintios 15:45, se confirma lo revelado en el Antiguo Testamento, de que el ser humano es un “alma viviente”. Comprobémoslo:

1 Corintios 15:45: Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

Notemos que en este texto se destaca la idea de que el hombre es un ser unitario; lo que está en total contraposición con el concepto tradicional derivado de la cultura y filosofía griega antigua, que defiende el dualismo, cuerpo-alma; dos elementos o sustancias totalmente antagónicos, que misteriosamente unidos son capaces de mantener su independencia, de tal forma que uno de ellos –el alma– sobrevive a la muerte del cuerpo. Esto, además de indemostrable bíblicamente, es también absurdo, ilógico, increíble e inexplicable.

Por lo tanto, mucho más racional y lógico es el pensamiento bíblico de que el alma humana es equivalente a la persona humana. El ser humano, todo él, es un alma viviente, resultado de la creación de Dios, que dio vida a la materia, al cuerpo físico y biológico, que previamente Él modeló, formó y compuso “del polvo de la tierra”, al insuflarle Su “aliento de vida”. Como veremos más abajo, este “aliento de vida” es el espíritu (heb: ruaj; gr.: pneuma), sin el cual, el cuerpo está muerto (Lc. 8:54-56; Stgo. 2:26). Veamos, por ejemplo, los siguientes textos, en que aparece la palabra “espíritu”:

Lucas 8:54-56: Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. (55) Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer. (56) Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.

Santiago 2:26: Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

Obsérvese que no es el alma lo que proporciona vida al cuerpo sino el “espíritu” o “aliento de vida”, que, como veremos en el punto siguiente, se trata de la energía creadora de vida que solo Dios posee, mediante la cual ha dado vida también al resto de los seres vivientes terrestres (compárese  Gn. 2:7 con Gn. 6:17; 7:15, 22). Para cerciorarnos, leamos, por ejemplo, el texto de Génesis citado en primer lugar:

Génesis 6:17: Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

Por lo tanto, la acción de Jesús, de resucitar a la muchacha (Lc. 8:54-56), consistió en infundirle de nuevo el citado “espíritu de vida”, mediante el cual recobró la vida y con ella su consciencia; pero no se puede inferir de ahí que el espíritu que recobró la joven consistiera en su identidad personal, su yo sobreviviente y consciente, que, al salir de su cuerpo, hubiera ido a algún lugar conscientemente y regresase a la orden de nuestro Señor.

 

 

Quedo a su disposición para lo que pueda servirle.

Afectuosamente en Cristo

 

Carlos Aracil Orts
www.amistadencristo.com

 

Si deseas hacer algún comentario a este estudio, puedes dirigirlo a la siguiente dirección de correo electrónico: carlosortsgmail.com

 

 

Índice

 

¿Cuál es la naturaleza del ser humano?

2. El ser humano en la antropología bíblica

3. ¿Es el ser humano un compuesto de espíritu-alma-cuerpo?

4. Significado del vocablo "carne" en la Biblia

5. Cómo vivir cristianamente

6. ¿Cuál es la diferencia entre alma y espírtu?

7. ¿Qué es el alma humana?

8. ¿Qué es el espíritu humano?

9. Solo hay vida eterna en Cristo

10. Conclusión

 

 

 

 

 


Referencias bibliográficas

*Las referencias bíblicas están tomadas de la versión Reina Valera de 1960 de la Biblia, salvo cuando se indique expresamente otra versión. Las negrillas y los subrayados realizados al texto bíblico son nuestros.

Abreviaturas frecuentemente empleadas:

AT = Antiguo Testamento

NT = Nuevo Testamento

AP = Antiguo Pacto

NP = Nuevo Pacto

Las abreviaturas de los libros de la Biblia corresponden con las empleadas en la versión de la Biblia de Reina-Valera, 1960 (RV, 1960)

pp, pc, pú referidas a un versículo bíblico representan "parte primera, central o última del mismo ".

Abreviaturas empleadas para diversas traducciones de la Biblia:

NBJ: Nueva Biblia de Jerusalén, 1998.

BTX: Biblia Textual

Jünemann: Sagrada Biblia-Versión de la LXX al español por Guillermo Jüneman

N-C: Sagrada Biblia- Nacar  Colunga-1994

JER 2001: *Biblia de Jerusalén, 3ª Edición 2001

BLA95, BL95: Biblia Latinoamericana, 1995

BNP: La Biblia de Nuestro Pueblo

NVI 1999: Nueva Versión Internacional 1999

Bibliografía citada

(1) Aguirre Rodríguez, Juan, La muerte, ¿tabú del siglo XXI?, p. 15, Ediciones Paulinas, La Florida (Stgo.), Chile, 8/1988, [el autor es licenciado en Teología, Profesor de Estado, Orientador Profesional y Psicólogo].

(2) Ibíd. P. 15.

(3) Ibíd. P. 17.

(4) Ibíd. P. 28.

(5) Ibíd. P. 36.

(6) Ibíd. P. 37

(7) Ibíd. P. 39.

 

 

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