Amistad en Cristo - Carlos Aracil Orts

Preguntas y Respuestas

Comentario al Apocalipsis

15. Siete ángeles con siete plagas

 
Versión: 05-04- 2022

 

Carlos Aracil Orts

Introducción

En el capítulo 8 se nos describió la apertura del séptimo sello, y con él “los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas” (8:6). Vimos que las trompetas representan juicios de Dios para advertir, alertar y despertar a una humanidad que se ha olvidado de Él. En dicho capítulo se nos presentaron las cuatro primeras trompetas, en el capítulo 9, la quinta y la sexta, y, por último, la séptima trompeta apareció al final del capítulo 11, después que los dos testigos –la Iglesia– terminaran la predicación del Evangelio a todo el mundo, y entonces, como dijo Jesús, vendrá “el fin” (Mt. 24:14). Precisamente, cuando “El séptimo ángel tocó la trompeta” anunció que “hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (11:15.); y tres versículos más adelante se nos dice: Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra” (11:18).

Por tanto, las siete trompetas ocurren en un tiempo cercano al fin del mundo, y, le siguen, en un espacio breve de tiempo, “las siete postreras plagas” (15:1), llamadas también, en el siguiente capítulo, “las siete copas de la ira de Dios” (16:1), porque simbólicamente son “siete copas de oro, llenas de la ira de Dios” (15:7). Debemos entender que la ira de Dios no es una reacción emocional de Él, sino una expresión de Su justa indignación y de Sus justos juicios por la gran maldad de los seres humanos. Las siete trompetas y las siete plagas son acontecimientos distintos, que se producen los últimos a continuación de los primeros; no son, pues, sucesos paralelos como algunos interpretan.

Contenido capítulo 15: Siete ángeles con siete plagas

“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios. (2) Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. (3) Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. (4) ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. (5) Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; (6) y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. (7) Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. (8) Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles”. (Apocalipsis 15:1-8)

Comentario capítulo 15: Siete ángeles con siete plagas

“Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. (3) Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. (4) ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado”. (15:2-4)

Observemos que “los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre”, están “en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios” (15:2). Ellos “cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. (4) ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado” (15:3-4).

“Los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre” (15:2) no pueden ser otros que los 144.000 sellados y descritos en el capítulo 7, que se corresponden con “la gran multitud” (7:9), es decir, todos los salvos de todas las épocas: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (7:14). Puesto que todos ellos están “en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios”, entendemos que ya fueron arrebatados al Cielo, después de soportar y de sufrir de alguna manera, las advertencias de las siete trompetas, pero serán librados de las siete postreras plagas, porque éstas ocurren después que la Iglesia sea arrebatada al Cielo, al encuentro con Jesús (Mt. 24:31; cf. 1 Co. 15:51-58; 1 Ts. 4:13-18).

Mateo 24:31: Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Tesalonicenses 4:13-18: Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. (14) Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (15) Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. (16) Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. (17) Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. (18) Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

“Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; (6) y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. (7) Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. (8) Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles”. (15:5-8)

Como hemos podido observar, este corto capítulo 15 tiene dos objetivos; en primer lugar, mostrarnos a los vencedores, es decir, a los redimidos de todas las épocas, que ya han sido resucitados, trasformados en cuerpos gloriosos a la semejanza del cuerpo de Cristo resucitado y arrebatados al Cielo; los cuales al no estar ya en la Tierra no tienen que soportar las siete postreras plagas; y, en segundo lugar, la parte final de este capítulo describe la preparación para el derramamiento de “las siete copas de oro, llenas de la ira de Dios” por medio de los siete ángeles. Es el momento en que Dios ordena a “los cuatro seres vivientes” que entreguen las copas citadas a los siete ángeles, a fin de ejecutar el juicio final de Dios sobre la humanidad rebelde.

“Los siete ángeles que tenían las siete plagas salieron del “templo del tabernáculo del testimonio”  que “fue abierto en el cielo”. Esto nos recuerda el Tabernáculo Terrenal que Dios mandó construir a Moisés, para que Su pueblo se comunicara con Él, al tiempo que Dios se manifestaba en el Lugar Santísimo, donde se ubicaba el Arca del Testimonio, que contenía, entre otras cosas, las Tablas del Testimonio –llamadas también las Tablas del Pacto–, que recogían la Ley de los Diez Mandamientos: “Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo. (34) Pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo.” (Éxodo 26:33-34). Todo esto se nos explica en la Epístola a los Hebreos. Leámoslo:

Hebreos 9:1-15: Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. (2) Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. (3) Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, (4) el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; (5) y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle. (6) Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; (7) pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (8) dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. (9) Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, (10) ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. (11) Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, (12) y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. (13) Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, (14) ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? (15) Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

“El templo del tabernáculo del testimonio” que “fue abierto en el cielo”, es el lugar desde donde Dios ejecuta Su juicios, del que era símbolo el Tabernáculo Terrenal con las Tablas de la ley situadas en el Lugar Santísimo, porque las Tablas de piedra representan la Ley de Dios sobre la que se fundamenta Su justicia. Lugar, pues muy apropiado para proceder a derramar Sus juicios sobre todos los seres humanos que hicieron caso omiso de Su Ley de amor.

Si Dios lo permite y me sigue dando fuerzas, mi próximo estudio bíblico consistirá en comentar el  capítulo 16 siguiente del libro del Apocalipsis de San Juan: 16. Las siete plagas postreras

 

Quedo a disposición del lector para lo que pueda servirle.

 

Afectuosamente en Cristo

 

Carlos Aracil Orts
www.amistadencristo.com

 

Si deseas hacer algún comentario a este estudio, puedes dirigirlo a la siguiente dirección de correo electrónico: carlosortsgmail.com

 

 

<Anterior><Arriba> <Siguiente>

 

 

 


Referencias bibliográficas

*Las referencias bíblicas están tomadas de la versión Reina Valera de 1960 de la Biblia, salvo cuando se indique expresamente otra versión. Las negrillas y los subrayados realizados al texto bíblico son nuestros.

Abreviaturas frecuentemente empleadas:

AT = Antiguo Testamento

NT = Nuevo Testamento

AP = Antiguo Pacto

NP = Nuevo Pacto

Las abreviaturas de los libros de la Biblia corresponden con las empleadas en la versión de la Biblia de Reina-Valera, 1960 (RV, 1960)

pp, pc, úp referidas a un versículo bíblico representan "parte primera, central o última del mismo ".

Abreviaturas empleadas para diversas traducciones de la Biblia:

NBJ: Nueva Biblia de Jerusalén, 1998.

BTX: Biblia Textual

DHHe (D): versión Dios habla hoy con Deuterocanónicos

Jünemann: Sagrada Biblia-Versión de la LXX al español por Guillermo Jüneman

N-C: Sagrada Biblia- Nacar  Colunga-1994

JER 2001: *Biblia de Jerusalén, 3ª Edición 2001

BLA95, BL95: Biblia Latinoamericana, 1995

LBLA: La Biblia de las Américas

BNP: La Biblia de Nuestro Pueblo

NVI 1999: Nueva Versión Internacional 1999

LPD: El Libro del Pueblo de Dios, Levoratti y Trusso

SB-MN: . La Santa Biblia-Martín Nieto

SRV2004: Spanish Reina Valera 2004

 

Bibliografía citada

 

(1) Strong, Diccionario griego español

(2) versión parafraseada del Apocalipsis extraída del Curso anónimo sobre Apocalipsis

(3) Ibíd.

(4) Relación de algunos de los diversos Comentarios bíblicos del Apocalipsis leídos

Shappley de Álamo, Homero,  APOCALIPSIS Análisis de las profecías y visiones, 2007

Taylor,  R. A. Apocalipsis: Un Comentario de Referencia, 20/06/1998

MacArthur, John, Comentario MacArthur del Nuevo Testamento: Apocalipsis, Editorial Portavoz, 2010.

Mounce, Robert H. Comentario al libro del Apocalipsis, Editorial Clie, 2007

Maxwell, C. Mervyn, Dios revela el futuro, el mensaje de Apocalipsis, t.2, Publicaciones Interamericanas, 1989

(5) Barclay, William, p. 5, 0283 Comentarios completos N.T. Apocalipsis C.T.C. 01-02-0283-14. Editorial CLIE, 1991

(6) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 41,  Editorial Clie, 2007

(7) Apocalipsis - Wikipedia, la enciclopedia libre,

(8) Juan el Apóstol - Wikipedia, la enciclopedia libre

(9) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 42,  Editorial Clie, 2007, 

(10) https://es.wikipedia.org/wiki/Apocalipsis

(11) Juan el Apóstol - Wikipedia, la enciclopedia libre

(12) Ibíd.

(13) Ibíd.

(14) Ibíd.

(15) Ibíd.

(16) Ibíd.

(17) Ibíd.

(18) Ibíd.

(19) Ibíd.

(20) Ibíd.

(21) Ibíd.

(22) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 61-62,  Editorial Clie, 2007 

(23) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 42,  Editorial Clie, 2007

(24) Persecución a cristianos en el Imperio romano - Wikipedia, la enciclopedia libre

(25) Ibíd.

(26) Ibíd.

(27) Goena, Fernando y Lasheras, Juan, Historia de la Iglesia - Edad Antigua (gecoas.com)

(28) Juan el Apóstol - Wikipedia, la enciclopedia libre

(29) Ibíd.

(30) Goena, Fernando y Lasheras, Juan, Historia de la Iglesia - Edad Antigua (gecoas.com)

(31) Juan el Apóstol - Wikipedia, la enciclopedia libre

(32) Ibíd.

(33) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 53,  Editorial Clie, 2007

(34) Ibíd. 54-55

(35) Ibíd., p. 57-58

(36) Ibíd., p. 66

(37) Ibíd., p. 67

(38) Ibíd., p. 67

(39) Truman, Cliff, Comentario a Apocalipsis, p.25

(40) Ibíd., p. 25

(41) Ibíd., p. 25-26

(42) Apocalipsis - Wikipedia, la enciclopedia libre

(43) Mounce, H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 69,  Editorial Clie, 2007

(44) Ibíd., p. 69

(45) Truman, Cliff, Comentario a Apocalipsis, p.24

(46) Mounce, H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 83,  Editorial Clie, 2007

(47) Ibíd., p. 84

(48) Apuntes anónimos Curso sobre el libro de Apocalipsis.

(49) Ibíd.

(50) Truman, Cliff, Comentario a Apocalipsis, p.3

(51) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 85,  Editorial Clie, 2007
(52) Emperadores romanos que buscaron destruir el cristianismo y fracasaron (aciprensa.com)Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en National Catholic Register.
(53) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 84,  Editorial Clie, 2007

(54) Ibíd., p. 87-88

(55) Ibíd., p. 88

(56) Ibíd., p. 89-90

(57) Ibíd., p. 92-93

(58) Ibíd., p. 93

(59) Ibíd., p. 93-94

(60) Ibíd., p. 94-95

(61) Ibíd., p. 95

(62) Ibíd., p. 96

(63) Ibíd., p. 96-98

(64) Ibíd., p. 99-100

(65) Ibíd., p. 100-101

(66) Ibíd., p. 101

(67) Ibíd., p. 102

(68) Ibíd., p. 102

(69) Ibíd., p. 102

(70) Apuntes anónimos Curso sobre el libro de Apocalipsis

(71) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 103,  Editorial Clie, 2007

(72) Ibíd., p. 103

(73) Apuntes Curso sobre el libro de Apocalipsis

(74) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 102,  Editorial Clie, 2007

(75) Ibíd., p. 103

(76) Ibíd., p. 104

(77) Ibíd., p. 105

(78) Ibíd., p. 106

(79) Ibíd., p. 106

(80) Ibíd., p. 106

(81) Ibíd., p. 107

(82) Ibíd., p. 107

(83) Ibíd., p. 108

(84) Ibíd., p. 108-109

(85) Ibíd., p. 109-110

(86) Ibíd., p. 111

(87) Ibíd., p. 112

(88) Apuntes anónimos Curso sobre el libro de Apocalipsis

(89) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 103,  Editorial Clie, 2007

(90) Ibíd., p. 103

(91) Apuntes anónimos Curso sobre el libro de Apocalipsis

(92) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 103,  Editorial Clie, 2007

(93) Ibíd., p. 103

(94) Apuntes anónimos Curso sobre el libro de Apocalipsis

(95) Ibíd.

(96) Diccionario de la iglesia primitiva (p.124).  www. ElCristianismoPrimitivo.com. Compilado por Brian Gray y editado por Anthony Hurtado Este diccionario es obsequiado al dominio público. No tiene derechos reservados www. ElCristianismoPrimitivo.com

(97) García de Cortazar, José ángel y Ruiz de Aguirre, Universidad de Santander, Valdeon Baruque Julio, Universidad de Valladolid; Gran Historia Universal, tomo XI, p. 83, Ediciones Najera (S.A. de Promociones y Ediciones Club Internacional del Libro, Madrid)

(98) Diccionario bíblico (módulo e-Sword)

(99) Ibíd.

(100) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>.  ¿Reinarán Cristo y sus santos un Milenio en la Tierra restaurada?, … p.23-25

(101) Mounce, H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 543,  Editorial Clie, 2007

(102) Apuntes anónimos Curso sobre el libro de Apocalipsis

(103) Ibíd.

(104) Ibíd.

(105) Ibíd.

(106) Ibíd.

(107) Ibíd.

(108) Ibíd.

(109) Ibíd.

(110) Ibíd.

(111) Ibíd.

(112) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>.  El dragón, la bestia, los reinos mundiales y el Reino de Dios,  ¿Es el Arcángel Miguel el que detiene al Anticristo?

(113) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>.  El dragón, la bestia y el falso profeta

(114) Auge y disolución de la Unión Soviética (lavanguardia.com)

(115) http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_romano

(116) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>.  El dragón, la bestia, los reinos mundiales y el Reino de Dios,  

(117)  Bentué, Antonio,  Profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Introducción a la Historia de las religiones (pág. 191).

(118) Ibíd., ps. 191-192.  (Extraído de  Aracil, Orts, Carlos,  ¿Es el Arcángel Miguel el que detiene al Anticristo?)

(119) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>.  El dragón, la bestia, y el falso profeta,

(120) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 366-367,  Editorial Clie, 2007

(121) Ibíd., p. 369

(122) Ibíd., p. 387-388

(123) Ibíd., p. 410-411

(124) Ibíd., p. 413-414

(125) Ibíd., p. 411-412

(126) Ibíd., p. 411

(127) Ibíd., p. 415

(128) Ibíd., p. 416

(129) Bentué, Antonio,  Profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Introducción a la Historia de las religiones (pág. 191-192).

(130) http://es.wikipedia.org/wiki/Sacro_Imperio_Romano_Germ%C3%A1nico

(131) Bentué, Antonio,  Profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Introducción a la Historia de las religiones (pág. 191-192).

(132)  https://es.wikipedia.org/wiki/Napole%C3%B3n_Bonaparte

(133) https://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Pontificios

(134) http://es.wikipedia.org/wiki/Sacro_Imperio_Romano_Germ%C3%A1nico

(135)https://es.wikipedia.org/wiki/Uni%C3%B3n_Sovi%C3%A9tica

(136) Ibíd.

(137) Dominación del mundo - Wikipedia, la enciclopedia libre

(138) https://nanopdf.com/download/los-estados-pontificios_pdf

(139) Biblioteca Nacional de España (bne.es)

(140) https://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Pontificios

(141) https://es.wikipedia.org/wiki/Napole%C3%B3n_Bonaparte

(142) https://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Pontificios

(143) Ibíd.

(144) Ibíd.

(145) Catecismo de la Iglesia Católica, 2121

(146) Aracil, Orts, Carlos,https://amistadencristo.com. El dragón, la bestia, y el falso profeta

(147) Mounce H. Robert, en su libro Comentario al libro de Apocalipsis, p. 534,  Editorial Clie, 2007

(148) Ibíd., p. 532

(149) Ibíd., p. 534

(150) Ibíd., p. 535

(151) Ibíd., p. 538

(152) Ibíd., p. 540-541

(153) Ibíd., p. 541

(154) Ibíd., p. 541-542

(155) Ibíd., p. 543

(156) Ibíd., p. 544

(157) Ibíd., p. 544

(158) Ibíd., p. 548

 

 

© Carlos Aracil Orts. Derechos reservados. No obstante, se concede permiso de reproducir cualquier contenido de este sitio Web, con las siguientes condiciones: (1) Que no sea usado con objetivos comerciales. No se permite la venta de este material. (2) En todo caso, se debe incluir claramente la dirección de este sitio web: www.amistadencristo.com, y el nombre del autor o autores que figuren en cada estudio o artículo publicado en esta web. (3) Se ha de dar reconocimiento también a otros autores y a sus respectivas fuentes originales del material que se haya usado en la composición y redacción del contenido de esta web, manteniendo las referencias textuales con derechos de autor (copyright).

 

Carlos Aracil Orts

www.amistadencristo.com

 

 

 

 

<Anterior><Arriba> <Siguiente>