Amistad en Cristo - Carlos Aracil Orts

Preguntas y Respuestas

Antropogía bíblica

 

Versión 12-04-08

¿Dónde está el infierno?

Carlos Aracil Orts

Introducción

En el Nuevo Testamento, especialmente en algunos evangelios aparece la palabra infierno casi siempre relacionada con la palabra fuego, por ejemplo en Mateo 5: 22:

Mateo 5: 22:
“22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

En primer lugar, debo aclarar que no es mi propósito hacer un estudio exhaustivo sobre la doctrina del infierno que es respaldada por una gran mayoría de la cristiandad. Por tanto, trataré de exponer brevemente mi punto de vista, de acuerdo a las Escrituras.

“Infierno de fuego”, deriva del Antiguo Testamento, de la palabra “géenna” que a su vez se relaciona con el valle de Hinom o valle del hijo de Hinom, situado al sur de la ciudad antigua de Jerusalén, donde algunos reyes de Israel, que se pervirtieron, realizaron prácticas paganas, como quemar niños, como ofrenda a falsos dioses o ídolos. A consecuencia de esta maldad, Dios predijo que ese valle un día se llamaría Valle de la Matanza ( Jeremías 7:32-33, 19:6). En el Nuevo Testamento, el valle de la Gehenna era el lugar donde se quemaban las basuras.

El infierno es la ejecución del juicio de Dios sobre los malvados

Estos lugares citados antes se convirtieron en símbolos del castigo de Dios a los malvados en el juicio final, al que se refiere el apóstol Pedro en su segunda  epístola:

2ª Pedro 10-13

“10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”

El fuego del infierno no será eterno

El fuego del infierno será eterno en cuanto a sus consecuencias, puesto que significa destrucción total, pero evidentemente no en su duración. Veamos Judas 7:  “Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Estas ciudades destacaron por su maldad, y “Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades...” (Génesis 19:24,25). El fuego duró lo necesario para destruirlo todo, pero no fue eterno, como lo prueba la misma Biblia.

Veamos otro texto en Mateo 10:28, en que Jesús mismo nos advierte que Dios puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. El castigo de Dios a los malvados no es el tormento eterno sino la destrucción eterna (véase además Apocalipsis 11:18).

Mateo 10:28

“ Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”

También el apóstol Pablo, en 1ª Tesalonicenses 1:9,  dice: “Los cuales [los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús (verso anterior 8)] sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,”. Notemos el énfasis en que los malvados se pierden por la eternidad, no que son atormentados en el infierno, sino que se ejecuta el juicio de Dios sobre ellos, y son destruidos para siempre. Esto es lo que la Biblia llama la muerte segunda.

El infierno es la muerte segunda.

En los siguientes textos, la Biblia deja clara que el fin de los malvados es el fuego consumidor, o sea, sus destinos son la muerte segunda o lo que es lo mismo ser consumidos o destruidos para siempre en el lago de fuego.

Apocalipsis 2:11

“11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

Apocalipsis 20:6

 “6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.”

Apocalipsis 20:13-15

“13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Apocalipsis 21:8

 “8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

 
Conclusión

El infierno, pues, no es un lugar donde se están quemando las almas de los malvados, sino que es un acto de condenación y de ejecución de los juicios de Dios sobre los impíos. No es un lugar físico. Es la muerte segunda, dejar de existir para siempre.

“La paga del pecado es muerte, mas la dádiva [el regalo] de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 6:23).

 

 

 

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