Amistad en Cristo - Carlos Aracil Orts

Preguntas y Respuestas

Miscelánea

 

¿Qué debemos entender por humildad?

 
Versión: 22-03-2012

 

Carlos Aracil Orts

1. Introducción*

El presente escrito trata de responder a la crítica que me hace mi amigo Andrés de que no soy todo lo humilde que a su juicio debería ser. Él me niega una humildad de espíritu que yo creo tener, pues considero que es esencial para la profesión de cristiano. No se puede concebir a un auténtico cristiano que no sea humilde, salvo que no haya comprendido lo que significa pertenecer a Cristo, o que todavía esté en un proceso inicial de crecimiento en la fe; porque el mismo Cristo nos pidió “[…] aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;” (Mateo 11:29). Las llamadas a la humildad son abundantísimas en las Escrituras, ver por ejemplo: Hechos 20:19; Efesios 4:2; Filipenses 2:3; Col. 3:12; 1ª Pedro 5:5; etc.

A continuación transcribo su primer párrafo:

“En ningún momento has tenido el simple acto de humildad de un "puede ser" o "quizás me equivoque". Solamente tienes miedo a molestar o herir susceptibilidades como le comentas a José Antonio, porque no tienes la humildad de decirle que tu parecer es uno más de los tantos que puede haber por ahí. Él no tendría que molestarse por lo que tú digas o pienses, pero sí que puede molestarse por tu postura superior, que de hecho tienes en todos los comentarios: arribas a unas conclusiones y es asunto zanjado. NO. Allí comienza todo. La opinión de todos es válida. Hasta la mía, que es 180° respecto de la tuya. Yo me presenté humilde ante ti, abrí mi corazón, y te dije mi verdad (todos tenemos parte de esa Verdad, que es Dios), y tú no hiciste más que ver la pelusa en mi ojo......” (Andrés).

Estimado amigo Andrés, siento mucho haberte dado esta impresión de superioridad y de falta de humildad, pero no me considero en absoluto orgulloso, ni poseedor de toda la verdad. Por otro lado, nadie es perfecto. Mi deseo es ser humilde porque Cristo es ejemplo de humildad, y nadie puede tener el Espíritu de Cristo si no es humilde, o, por lo menos, capaz de reconocer que si el ser humano hace algo bueno es solo por la gracia de Dios. Creo que la verdadera humildad consiste en reconocer  eso precisamente, y dar siempre la gloria a Él. “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes” (1ª Pedro 5:5). En cualquier caso agradezco y valoro mucho tu sinceridad y valentía en decírmelo.

Pareces dolido, porque en mis tres artículos del “Debate Interreligioso” que sostuvimos, puse  en evidencia tu incoherencia como católico, pues por una parte, no aceptas varios dogmas de tu Iglesia que se basan en la sola Tradición; y por otro lado, negabas la inspiración de varios libros y epístolas del NT, que fueron declarados canónicos por la Iglesia católica, en su día, y  reconocidos como tales por toda la cristiandad. Por tanto, es contradictorio, que  le des más autoridad a la Tradición que a las Sagradas Escrituras, y que luego tomes, como si de un menú se tratara, lo que más te gusta y se adapta a ti de ambas cosas, y rechaces el resto.

Creo que en los citados artículos del “Debate” te demostré mi simpatía y aprecio por la confianza, sinceridad y la claridad de exposición de tus creencias y la manera peculiar de entender y practicar tu fe católica. Además, siempre respeto las creencias de los otros, la tuya no iba a ser una excepción. Por la confianza y amistad que creo existe entre nosotros me atreví a decirte que en algunos puntos doctrinales me parecía que no eras coherente con tu pretensión de ser católico, pues algunas concepciones doctrinales que defiendes son totalmente heréticas desde el punto de vista oficial de tu Iglesia. A mi eso no me espanta en absoluto, pues ya sabes que no comparto las citadas doctrinas católicas, y por eso simpatizo contigo en ese aspecto, pero, como te aprecio, quise ser sincero contigo y mostrarte, que en mi opinión, no era compatible considerarse católico apostólico romano y no aceptar su doctrina, así como la autoridad suprema e infalible del Papa.

2. ¿Es humildad para ti abdicar de tu propia convicción y pensar que son siempre los otros los que están en lo cierto?

Me criticas, creo que sin razón, que  “En ningún momento he tenido el simple acto de humildad de un ‘puede ser’ o ‘quizás me equivoque’”. Si tú expresaste libremente y con toda confianza tu fe cristiana, también lo podré hacer yo. ¿Por eso soy menos humilde? Admito que critiques mis creencias y que me corrijas en lo que veas que me desvío o, simplemente, no te parece bien. Quizá no estoy de acuerdo contigo que me descalifiques globalmente diciéndome que no soy humilde, lo que es igual a decirme que soy orgulloso, y eso no creo en absoluto que lo sea. Tengo muchos defectos, sin duda, pero reconozco que soy “polvo y ceniza”, y que nada bueno haría sin la gracia de Dios.

¿Eres tú lo suficientemente humilde para aceptar la crítica constructiva de un amigo? ¿Crees que para mí no hubiera sido mucho más cómodo y sobre todo menos comprometido limitarme a alabar tu rebeldía liberal a la ortodoxia católica? Sin embargo, como te aprecio te hice notar lo que en mi opinión estaba equivocado, según yo interpreto la Biblia. Por supuesto no soy infalible, nunca pretendí serlo, no quisiera parecer un “Papa”. Tengo, no obstante, mis convicciones, tengo derecho a tenerlas, y todas ellas pretenden sustentarse en la Palabra de Dios. Cuando alguien me demuestre con la sola Biblia que estoy equivocado probaré si soy humilde para aceptarlo o no. Como Lutero, solo obedeceré y creeré a la Biblia, y no a los dictados de los hombres o de la tradición.

Sigues insistiendo en que manifiesto una postura superior y que llego a unas conclusiones y “...asunto zanjado”. Esa es tu visión subjetiva de mí. Para muchísimos lectores de mi Web soy humilde, y mi trato a los demás es desde la humildad, y me dicen además que mis estudios se ajustan muy bien a la Biblia. Claro que es válida la opinión de los otros, y también la tuya. Nunca la he despreciado sino todo lo contrario, alabé siempre tu valentía y sinceridad, pero eso no me impide ver que no has puesto todo el fundamento en la Palabra de Dios” que es la Roca, y los que no construyen sobre la roca sino sobre arena, cuando viene la tempestad o sea las pruebas de la vida lo que han construido es derribado (Mateo 7:26; 1 ª Pedro 2:4-8; 1ª Corintios 3:11).

Dejando atrás ese tema, siguiendo tu correo, te agradezco que me hayas dado tu punto de vista sobre el estudio –“¿Los que mueren pasan a mejor vida?”– con el que contesté a mi amigo José Antonio, respecto a las objeciones y argumentos bíblicos que me envió para apoyar su creencia de que el alma no muere con el cuerpo sino que sigue viviendo en otro plano por la eternidad.

3. ¿El Nuevo Testamento sustituye o anula al  Antiguo o por el contrario, es cumplimiento de éste?

Empiezas insinuando que yo me he quedado con el Antiguo Testamento. Esto no se corresponde con la verdad, pues yo uso tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento. Ambos son la Palabra de Dios. Aunque, hay partes del Antiguo Testamento que finalizan con la muerte de Cristo en la cruz. Es decir, dejan de tener vigencia para los cristianos, pues en Cristo, se cumplen y es inaugurada la Era de la Gracia. Pero, antes de seguir, veamos lo que me escribiste:

“Comienzo comentándote que Juan Antonio hace una reseña del Nuevo Testamento, es decir, muestra su defensa como cristiano; tú en cambio nombras el antiguo testamento (Génesis, Salmos, Eclesiastés). Si Jesús llevó a la plenitud el Antiguo Testamento en el nuevo, pues resulta que quedarse en el antiguo no es dar la respuesta que dio Jesús. (Andrés).

No creo que se pueda menospreciar el Antiguo Testamento como tú haces. Fueron las Sagradas Escrituras para Jesús, y Él se apoyó en ellas y las citaba constantemente, testificando con ello que es Palabra de Dios, al igual que lo es el NT. Es absolutamente inexacta tu afirmación de que yo me he quedado en el Antiguo Testamento. Entonces, ¿no cuenta nada para ti el AT? ¿Debemos olvidarnos del mismo y considerar solo Palabra de Dios al Nuevo Testamento?

4. ¿La resurrección se produce al instante de morir o al fin del mundo, cuando regrese Cristo en gloria?

A continuación comentas lo siguiente:

 “Yo creo que si Jesús le dijo al buen ladrón "Hoy estarás conmigo en el Paraíso" significa tres cosas importantes: a) El que lo dice es el mismísimo Jesús; b) Le dice que HOY, no que en el "juicio final", es decir, que apenas muera, resucitará y c) que el buen ladrón reconocerá a Jesús, puesto que si no es así, no tendría sentido la afirmación "estarás conmigo".(Andrés).

Este versículo de Lucas 23:43 que tú citas –"Hoy estarás conmigo en el Paraíso"– es una de las objeciones que respondí en el citado articulo –“¿Los que mueren pasan a mejor vida?”–, y también en otro artículo titulado –“¿Fue Jesús al Paraíso el mismo día que murió en la cruz?”.

No voy, pues, a volver a tratar este tema aquí. Solo diré que la Biblia no se interpreta con versículos aislados sacados de su contexto; y mucho menos para pretender para apoyar una doctrina, la de supervivencia del alma después de la muerte, basada en un texto difícil que contradice a muchos otros. La clave para interpretarlo correctamente, está, en mi opinión, principalmente en la petición que le hace a Jesús, el buen malhechor que colgaba de una cruz a su lado. [El malhechor] “dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.” (Lucas 23:43). Es solo entonces, cuando venga Cristo, al fin del mundo, cuando será premiado con la resurrección de vida (Juan 5:28), y llevado al paraíso. La respuesta de Jesús, posiblemente fue: “te aseguro hoy”, [en este momento cumbre de la historia de la humanidad en que se está consumando la redención de los pecadores], “que estarás conmigo en el paraíso”. El criminal arrepentido sabía lo que estaba pidiendo; por eso dijo, "cuando vengas en tu reino".

Tus siguientes párrafos: 

“En el instante de la muerte se pasa a la eternidad y el juicio personal es en ese "instante", (decimos "instante" aunque ya no hay tiempo), porque la resurrección de los muertos es inmediata. El juicio es pasar nuestra humanidad imperfecta ante la presencia de la suma perfección que es Dios y sentir esa corrección que nos hace (será doloroso ver lo que debiéramos o podríamos haber sido y no hemos sido), para luego quedarnos en su presencia, eternamente.

“Una vez muertos no hay tiempo, por lo tanto no hay espera de ningún tipo. El tiempo corre para los "vivos en este mundo". Con un cuerpo glorioso, pero nuestro, reconocible, resucitamos apenas muertos. Y esto es bueno porque Dios es bueno, es Amor. No podría ser de otra manera, viniendo de su parte.

“Con esto creo haber dejado clara mi postura CRISTIANA, que es una postura, y que vale como tantas otras. Es mi parte de la Verdad.
Un cordial saludo.”
Andrés 

Ahora descubro que tú piensas que la resurrección se produce en el mismo instante de morir. Estás en tu derecho de creer lo que quieras, pero eso no es lo que dice la Biblia. Jesús dijo claramente que es un evento que está en el futuro, cuando Él venga, en el fin de este mundo (Mateo 25:31-33; Lucas 20:34-38; Juan 5:28,29; Hechos 24:15; 1ª Corintios 15:51-58; 1ª Tesa. 4:13-18; etc.)

2ª Timoteo 2:18: que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos.

5. Conclusión

Has dejado muy clara tu postura “CRISTIANA”, que pasa por alto, con  falta de humildad y acatamiento a lo que se supone debería tener la suprema autoridad: la Palabra de Dios. No lo critico. Es tu responsabilidad. La mía consiste en avisarte de tu endeble postura, pues también a mí, Dios me pedirá cuentas si no he dicho la verdad o la he omitido, o no he practicado el bien que conocía. Yo me aplico Su Palabra:

1ª Corintios 10:12: Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

2 Tesalonicenses 2:13-17: (13)  Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,  (14)  a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.  (15)  Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.  (16)  Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,  (17)  conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.

Querido amigo Andrés, dejando atrás las rencillas por nuestros distintos puntos de vista, mantengamos aquello que es fundamental: la amistad, y el amor fraternal que es el mandato claro de Jesús:

Juan 13:34: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. (35)  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

1ª Pedro 1:21-25: y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. (22)  Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; (23)  siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. (24)  Porque:
 Toda carne es como hierba,
 Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
 La hierba se seca, y la flor se cae; (25)  Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.

Y  mi deseo, es el de nuestro Señor: “Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad.” (Juan 17:17)

Hebreos 12:14,15: Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (15) Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

 

Bendiciones

 

Carlos Aracil Orts
www.amistadencristo.com

 

Si deseas hacer algún comentario a este estudio, puedes dirigirlo a la siguiente dirección de correo electrónico: carlosortsgmail.com

 


Referencias bibliográficas

* Las referencias bíblicas están tomadas de la versión Reina Valera de 1960 de la Biblia, salvo cuando se indique expresamente otra versión. Las negrillas y los subrayados realizados al texto bíblico son nuestros.

 

 

 

 

 

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