Amistad en Cristo - Carlos Aracil Orts

Preguntas y Respuestas

Comentarios al libro El verdadero Ser de Dios

Epílogo

 
Versión: 12-09- 2022

 

Carlos Aracil Orts

5. Epílogo

Me había propuesto descansar en este verano del año 2022, es decir, hacer vida más “contemplativa”, y excursiones por la montaña, pero todo eso sin descuidar la lectura de la Biblia, mediante el estudio de varios Comentarios bíblicos, y otros buenos libros de diversa temática cristiana. Y así lo estaba pasando hasta que el 9 de julio recibí un correo de mi amigo José Manuel informándome de que había publicado cuatro libros, los que he citado en el prólogo del presente estudio bíblico. En él me invitaba a que leyera algunos de ellos para que luego pudiéramos intercambiar comentarios sobre su contenido.

Dado que nuestra amistad tiene su origen de hace unos trece años, y como me parecieron unos temas bíblicos muy interesantes, de ninguna manera podía dejar de aceptar su propuesta. Por eso, acto seguido, compré los cuatro libros en formato Kindle, y empecé a leer el que más me interesaba, titulado El verdadero SER de DIOS, con la intención de comentarlo. Y eso es lo que he estado realizando hasta el 16 de agosto en que terminé mi documento, que resultó un libro de casi cien páginas, que he titulado Comentarios al libro: El verdadero Ser de Dios. Sin dejar pasar un momento le envié un correo comunicándoselo, al tiempo que le adjuntaba mi libro en formato PDF. Y en el citado correo le escribí lo siguiente:

[...]

He tratado en todo momento de no ser duro, como me pediste, pero la sinceridad de mis comentarios puede, en algún caso, no haber sido compatible con mi deseo. No obstante, todo lo que he escrito ha sido con amor, y, en mi modesta opinión, hasta donde llegan mis conocimientos,  es bíblico.

Espero que mi esfuerzo y dedicación en este trabajo sirva para edificación de ambos, para fortalecernos en la fe en Cristo, y que de ningún amanera nos distancie, y que nuestra amistad sea cada vez más fuerte en Cristo, que nos une.

(Email enviado el día 16 de agosto a mi amigo José Manuel Batalla)

En ese mismo día me respondió mi amigo, agradeciendo mi “esfuerzo y dedicación”; y que tomaría el tiempo que considerara oportuno para leerlo y responderme. Al cabo de unos diez días, exactamente el 27 de agosto, recibí su correo en el que me decía, entre otras cosas, que responder a mis Comentarios al libro: El verdadero Ser de Dios“, le había resultado “útil y edificador”, y me adjuntaba su repuesta en un documento PDF de 61 páginas.

Al día siguiente, 28 de agosto, le respondí lo siguiente:

Estimado José Manuel:

Aprecio el esfuerzo que has realizado para responder a mis “Comentarios al libro: El verdadero Ser de Dios”. Me alegro que, al menos, también mi dedicación a ello te haya podido “ser útil y edificador”, pues de eso se trataba.

Con mis comentarios solo he pretendido expresarte, con sinceridad y respeto,  mi entendimiento de la Biblia en relación con las doctrinas que expones en tu libro: El verdadero Ser de Dios. Con la única intención de que la Verdad bíblica resplandezca, porque ella nos hace libres (Jn. 8:32) y nos conduce a la salvación eterna, por medio de Jesucristo, que es “el camino, y la verdad, y la vida”; y nadie puede ir al Padre si no es por Él (Jn. 14:6).

Acabo de terminar de leer tu documento de 61 páginas que me enviaste ayer. Por supuesto, entrar a comentarlo sería igualmente agotador, y, además,  inútil, porque ¿con qué propósito lo haría? ¿Tratar de convencerte de que mi interpretación de la Biblia es la correcta? Ambos hemos expuesto, con toda la claridad de que somos capaces, nuestro entendimiento bíblico de esas cuestiones tan profundas e importantes sobre el Ser de Dios.

Coincido totalmente contigo que lo que procede ahora es concluir esta “conversación”; pensaba hacerlo antes de leer el final de tu documento; porque cada uno de nosotros dos tiene firmes convicciones sobre sus creencias, que solo podrían ser cambiadas si, estudiando la Palabra de Dios, somos conducidos o “guiados a toda la verdad” por “el Espíritu de verdad” (Jn. 16:13).

En cuanto a los tres libros restantes que te compré, informarte que ya acabé de leer Las visiones de Daniel explicadas, y, hoy para contestar a tu correo,  interrumpí la lectura La purificación del santuario (472 pp), en la pág. 59. Cuando lo termine de leer pensaba comentarte algunas cosas que, en mi modesta opinión, creo que contienen algún error en tu interpretación. Claro, con el solo ánimo de ser edificante, y de, como te decía, que la Verdad resplandezca.

Me despido con unos textos del apóstol Juan a los que ambos debemos estar muy atentos:

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.  En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;  y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo… (1 Juan 4:1-3)

Un abrazo

(Segundo email enviado el día 28 de agosto a mi amigo José Manuel Batalla)

Como a mi último correo del 28 de agosto, que he transcrito arriba, solo recibí una lacónica respuesta de mi amigo, dejé pasar varios días, y el día 6 de este mes de septiembre 2022, le escribí de nuevo a fin de interesarme por él, y para contarle que ya había acabado de leer dos libros más de su colección El segundo testimonio: Las visiones de Daniel explicadas, y La purificación del santuario. Además le comunicaba lo siguiente:

[…]

Por tanto, solo me resta leer¿Debemos los cristianos guardar el sábado? (segundo testimonio nº 1), que leeré si Dios quiere próximamente, aunque no tengo prisa en ello, porque sobre este tema he publicado más de cuarenta estudios bíblicos, algunos con títulos parecidos al de tu libro; por ejemplo:

¿El reposo sabático es un mandamiento de Dios?
¿Por qué Dios reposó en el séptimo día, lo bendijo y lo santificó?
¿No fue hecho el día sábado por causa del hombre?
¿Por qué los cristianos no guardan el reposo sabático?
¿Será el sábado un día de adoración en la Tierra nueva?
¿Es el reposo sabático un símbolo de la salvación en Cristo?

Etc.

Mi próximo trabajo, que empezaré mañana (07/09) DM, será, en primer lugar, preparar mi libro Comentarios al libro El verdadero Ser de Dios, para publicar en mi web https://amistadencristo.com. Pero estoy pensando en añadirle un epilogo, en el que podría incluir algunos párrafos esclarecedores que contiene tu respuesta a mis Comentarios; pero esto último, será solo en el caso de que tú no tengas inconveniente alguno en que lo haga así.

En segundo lugar, más adelante, si tú quieres te puedo dar mi opinión razonada bíblicamente sobre lo que me ha llamado más la atención de los dos libros leídos y aún no comentados que son:

Las visiones de Daniel explicadas (El segundo testimonio nº 2)
La purificación del santuario (El segundo testimonio nº 4)

Y cuando lo lea quizá también te pueda decir algo sobre ¿Debemos los cristianos guardar el sábado? (El segundo testimonio nº 1)

Cuidaros mucho

Un abrazo

(Tercer y último email enviado el día 6 de septiembre a mi amigo José Manuel Batalla)

Al día de hoy 12 de septiembre aún no he tenido respuesta a este último correo que le dirigí el día 6 de este mes, por lo que sin esperar más voy a publicar este Epilogo en mi web.

Ciertamente, el autor del libro El verdadero Ser de Dios, ha realizado un considerable esfuerzo de imaginación al tratar de desentrañar los dos grandes misterios revelados en la Biblia: el Misterio del Dios uno en tres Personas y el Misterio de la Encarnación del Dios Hijo en el Hombre Jesucristo. Sin embargo, dicho esfuerzo estaba destinado desde el principio a ser inútil, porque las criaturas nunca podremos abarcar a Dios, ni conocer más de lo que Él ha querido revelarnos en Su Palabra, la Biblia: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre…” (Dt. 29:29).

El autor del citado libro se declara abiertamente “cristiano no trinitario” (p. 22) (69), porque no concibe al Espíritu Santo como una Persona divina, sino solo como “el don del Padre”.

No obstante, reconoce haber experimentado la presencia del “espíritu” –en minúscula como él lo escribe– en su vida en unas tres ocasiones, como relata en su libro mencionado arriba:

“Terminé de escribir este capítulo el domingo 16 de agosto de 2020. A los dos días, y como respuesta a mis dudas (de lo que me daría cuenta después), el don del Padre estuvo en mí por unas cuantas horas para, de nuevo, dejarme. Ha sido la tercera vez que esto me sucede en 24 años (1996 – 2020). La primera en septiembre de 1996, la segunda en marzo de 2005 y ahora, por tercera vez, escribiendo este libro. Durante la tarde (hacia las 18 horas), me encontraba midiendo el tiempo que resta como nunca lo había hecho, y entonces el espíritu comenzó a estar en mí hasta pasada la medianoche del 18 de agosto, aproximadamente hasta la una de la madrugada del 19. Y entre la medianoche y la una ya con mucha intensidad estando yo en la cama. Era luna nueva y creo que entendí lo que se me quiso decir sin necesidad de oír palabra alguna ni ver nada con mis ojos. El espíritu de Dios es en verdad como un aliento, un poder, amor de Dios en el pecho (corazón); es una ayuda, algo que te acompaña y está contigo sin anular en absoluto tu ser. Una bendición tal que pienso terminaría con todos los males de la humanidad.” [p. 22; Referencia:32]​ (70)

Si el Espíritu Santo es el inspirador de todos los profetas, apóstoles y hombres de Dios, además de ser el Autor divino de las Sagradas Escrituras (2 P 1: 19-21), sería muy extraño que al mismo Espíritu se le hiciera responsable de inspirar nuevas doctrinas que evidentemente no solo se apartan de lo revelado en la Biblia, sino que también están en flagrante oposición a la misma.

De ahí el sabio consejo que nos da el apóstol Juan, para que nadie sea arrastrado al error:

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.  En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;  y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo… (1 Juan 4:1-3)

1 Juan 2:20-28: Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. (21) No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad. (22) ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. (23) Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. (24) Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. (25) Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.  (26)  Os he escrito esto sobre los que os engañan. (27) Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.  (28) Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.

El presente estudio bíblico se compone, además de este Epílogo de los capítulos cuyos enlaces muestro a continuación:

Espero que todo ello sea de edificación en la fe para el lector y quedo a su disposición en lo que pueda servirle.

 

Afectuosamente en Cristo

 

Carlos Aracil Orts
www.amistadencristo.com

 

Si deseas hacer algún comentario a este estudio, puedes dirigirlo a la siguiente dirección de correo electrónico: carlosortsgmail.com

 

 

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Referencias bibliográficas

*Las referencias bíblicas están tomadas de la versión Reina Valera de 1960 de la Biblia, salvo cuando se indique expresamente otra versión. Las negrillas y los subrayados realizados al texto bíblico son nuestros.

El autor, del libro El verdadero SER de DIOS, ha recurrido preferentemente a La Biblia de las Américas (LBLA), excepto cuando expresamente indica otra versión diferente.

Abreviaturas frecuentemente empleadas:

AT = Antiguo Testamento

NT = Nuevo Testamento

AP = Antiguo Pacto

NP = Nuevo Pacto

Las abreviaturas de los libros de la Biblia corresponden con las empleadas en la versión de la Biblia de Reina-Valera, 1960 (RV, 1960)

pp, pc, úp referidas a un versículo bíblico representan "parte primera, central o última del mismo ".

Abreviaturas empleadas para diversas traducciones de la Biblia:

NBJ: Nueva Biblia de Jerusalén, 1998.

BTX: Biblia Textual

DHHe (D): versión Dios habla hoy con Deuterocanónicos

Jünemann: Sagrada Biblia-Versión de la LXX al español por Guillermo Jüneman

N-C: Sagrada Biblia- Nacar  Colunga-1994

JER 2001: *Biblia de Jerusalén, 3ª Edición 2001

BLA95, BL95: Biblia Latinoamericana, 1995

LBLA: La Biblia de las Américas

BNP: La Biblia de Nuestro Pueblo

NVI 1999: Nueva Versión Internacional 1999

LPD: El Libro del Pueblo de Dios, Levoratti y Trusso

SB-MN: . La Santa Biblia-Martín Nieto

SRV2004: Spanish Reina Valera 2004

 

Bibliografía citada

(1) Batalla Bautista, José Manuel. El verdadero SER de DIOS (El segundo testimonio nº 3) (Spanish Edition) (pp. 66). Edición de Kindle.

(2) Ibid. p. 112

(3) Ibid. p.51

(4) Ibid. p.35

(5) Ibid. p.36

(6) Ibid. p.51

(7) Ibid. pp.34-36

(8) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>. Comentario al Apocalipsis (pp. 36-38)

(9) Batalla Bautista, José Manuel. El verdadero SER de DIOS (El segundo testimonio nº 3) (Spanish Edition) (pp.34-36). Edición de Kindle.

(10) Ibid. pp.36-37

(11) Ibid. pp.37-38

(12) Ibid. p.38

(13) Ibid. pp.39-41

(14) Ibid. pp.50-51

(15) Ibid. pp.54-65

(16) Lacueva Lafarga, Francisco. Curso Práctico de Teología bíblica. Editorial Clie (p.264)

(17) Berkhof, Luis, Teología Sistemática, Grand Rapids, Michigan, 1949 (p. 99)

(18) Ibid. p. 100

(19) Lacueva Lafarga, Francisco. Curso Práctico de Teología bíblica. Editorial Clie (pp.264-265)

(20) Ibid. p. 265

(21) Batalla Bautista, José Manuel. El verdadero SER de DIOS (El segundo testimonio nº 3) (Spanish Edition) (p.66). Edición de Kindle.

(22) Lacueva Lafarga, Francisco. Curso Práctico de Teología bíblica. Editorial Clie (p.11)

(23) Berkhof, Luis, Teología Sistemática, Grand Rapids, Michigan, 1949 (p. 94)

(24) Lacueva Lafarga, Francisco. Curso Práctico de Teología bíblica. Editorial Clie (p.38)

(25) Berkhof, Luis, Teología Sistemática, Grand Rapids, Michigan, 1949 (p. 93)

(26) Batalla Bautista, José Manuel. El verdadero SER de DIOS (El segundo testimonio nº 3) (Spanish Edition) (pp.90-95). Edición de Kindle.

(27) Ibid. p.96

(28) Ibid. pp.97-98

(29) Ibid. pp.98-99

(30) Ibid. p.99

(31) Ibid. p.105

(32) Ibid. p.106

(33) Ibid. p.107

(34) Ibid. p.107

(35) Lacueva Lafarga, Francisco. Curso Práctico de Teología bíblica. Editorial Clie (pp.307-308)

[…] Entonces la decisión, como los demás actos de una agencia operativa, pertenece a la naturaleza con la que se hace. Y, como la voluntad es una agencia operativa, por fuerza hay que sostener que en Cristo hay dos voluntades en una sola Persona.

C) Así como la voluntad es una agencia operativa, la conciencia es una agencia cognoscitiva. Queda así planteada otra difícil cuestión: ¿Hay en Cristo una sola conciencia personal o dos conciencias naturales? En otras palabras, ¿se percataba Cristo, durante toda Su vida mortal, de que era al mismo tiempo, Dios y hombre? Responde Ryrie (o.c., pag. 251): ≪Su Persona se percataba siempre de Sí mismo en cuanto a Su deidad y esa Persona crecía en autoconciencia con respecto a Su humanidad≫ (p. 307)
[…]
Puestas así las premisas, podemos responder así a la pregunta sobre si en Cristo hay dos conciencias y sobre si es consciente de Su Deidad con la conciencia humana, y de Su humanidad como perteneciente a Su Persona con la conciencia divina.

Respondo que hay un solo sujeto que es consciente de ambas cosas, que es consciente de Su Deidad con su conciencia divina y de Su humanidad con su conciencia humana, y que el paso de una conciencia a otra es normal dentro de la unión hipostática, a no ser que la comunicación se vea interceptada por una actuación extraordinaria del Espíritu Santo, como ocurrió en el Calvario durante «el desamparo de Dios». (308)

(35b) La Naturaleza de Cristo...

[http://www.vidaeterna.org/esp/preguntas/union_hipostatica.htm]

 

¿Qué es la Unión Hipostática?

Unión hipostática

Es un término técnico que designa la unión de las dos naturalezas, divina y humana, en la persona de Jesús. Cristo es Dios en la carne (Juan 1:1,14; Col. 2:9; Juan 8:58; 10:30-34; Heb. 1:8). El es plenamente Dios y plenamente hombre (Col. 2:9); así, tiene dos naturalezas, la de Dios y la humana. Decididamente, no es "mitad Dios, mitad hombre". Nunca perdió su divinidad, ni hubiese podido hacerlo.

Continuó existiendo como Dios cuando se encarnó y agregó la naturaleza humana a Su eterna naturaleza divina (Fil. 2:5-11). Consecuentemente, en Jesucristo está la "unión, en una sola persona, de una plena naturaleza humana y una plena naturaleza divina".

Jesús como Dios es adorado (Mat. 2:2,11; 14:33).

Jesús como hombre adoró al Padre (Juan 17).

Se le ora (Hech 7:59).

Oró al Padre (Juan 17:1).

No tuvo pecado (1 Ped. 2:22; Heb. 4:15).

Fue tentado a pecar (Mat. 4:1).

Es omnisciente (Juan 21:17).

Creció en sabiduría (Luc. 2:52).

Da vida eterna (Juan 10:28).

Pudo morir (Rom. 5:8).

En El habita la plenitud de la Deidad (Col.2:9).

Tiene un cuerpo de carne y hueso (Luc 24:39).

(36) Concilio de Calcedonia - Wikipedia, la enciclopedia libre

(37) ¿Cómo puede Jesús ser Dios y hombre? | Desiring God

(38) Batalla Bautista, José Manuel. El verdadero SER de DIOS (El segundo testimonio nº 3) (Spanish Edition) (p.108-109). Edición de Kindle

(39) Ibid. p.110

(40) Ibid. p.110

(41) Ibid. p.110

(42) Ibid. p.110

(43) Ibid. p.111

(44) Ibid. p.112

(45) Ibid. pp.112-113

(46) Ibid. p.141

(47) Ibid. pp.148-149

(48) Ibid. p.149

(49) Ibid. p.149

(50) Ibid. p.149

(51) Ibid. pp.149-151

(52) Ibid. p.151

(53) Ibid. p.152

(54) Ibid. pp.152-153

(55) Ibid. p.153

(56) Ibid. p.157

(57) Ibid. pp.160-161

(58) Ibid. pp.210-232

(59) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>. ¿Jesucristo es Dios hecho carne?

(60) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>. ¿Qué es el Bautismo del Espíritu Santo?

(61) Aracil, Orts, Carlos, <https://amistadencristo.com>. ¿Subsisten en Jesús dos personas, divina y humana?

(62) Berkhof, Luis, Teología Sistemática, ps. 98-99. Grand Rapids, Michigan, 10/08/1949

(63) Ibid. pp. 99-100

(64) Ibid. pp. 100

(65) Ibid. p. 101

(66) Nota aclaratoria sobre la Trinidad económica, 062_jungel.PDF (seleccionesdeteologia.net)

(67) Berkhof, Luis, Teología Sistemática, pp. 53-54. Grand Rapids, Michigan, 10/08/1949

(68) Ibid. p. 54

(69) Batalla Bautista, José Manuel. El verdadero SER de DIOS (El segundo testimonio nº 3) (Spanish Edition) (p.22). Edición de Kindle.

(70) Ibid. Referencia nº 32 (p. 22)

 

 

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